Un celular viejo como monitor de descanso (la idea)
Un teléfono que apunta a una cama y guarda números, nunca video: cuánto se levanta una persona mayor, cuánto se mueve y cómo duerme. Y por qué no es un dispositivo médico.
Esta es una idea en pausa, publicada como idea: convertir un celular viejo en un monitor de acompañamiento para una persona mayor que pasa mucho tiempo en la cama. El teléfono apunta a la cama y el sistema no guarda imágenes: guarda números.
La pregunta que responde
¿Se levanta de la cama, y cuánto? Para alguien que tiene que moverse todos los días, esa es la medida que importa. Todo lo demás —el tiempo despierto, la calidad del sueño, el ruido de la habitación— se puede medir, pero va después.
Cómo funciona
- Del video saca movimiento y luz, y de ahí infiere cuánto tiempo hubo actividad y cuándo la cama quedó vacía.
- Del micrófono saca sólo el nivel de ruido, no lo que se dice.
- No guarda video ni sonido. Lo que queda son mediciones, para comparar una noche con otra y una semana con otra.
- Corre con software libre y una aplicación de cámara gratuita en el teléfono, sin cuentas pagas ni servicios en la nube.
Lo que no es
No es un dispositivo médico: no diagnostica, no da alarmas de emergencia y no reemplaza a una persona que cuida. El riesgo de un monitor así no es que falle, es que genere confianza: si alguien deja de entrar a la habitación porque «el sistema avisa», la situación empeoró. Por eso la pantalla nunca dice «todo bien»; dice qué midió y cuándo, y un aviso de que hace rato no hay movimiento es un recordatorio de ir a mirar.
Hoy está detenido y no tiene una versión para probar.